Saber que sería madre definitivamente me cambio por completo. Cambie inicialmente mis hábitos alimenticios, comencé a comer a las horas correspondientes y mucho más sano, toleraba menos la comida chatarra o comida rápida, el picante y la grasa. Cambie por completo mi ritmo de vida, ya no podía cargar ni mucho menos hacer cualquier trabajo pesado, no debí hacer ningún tipo de corajes aunque con mi carácter y poca paciencia eso se convertiría en un verdadero reto. Santiago en cuanto supo de mi embarazo paralizó prácticamente su vida para hacer mi tareas de hogar, cuidarme y procurarme, aunque debo decir que esta situación me asfixiaba un poco pues no estaba acostumbrada a esto y me sentí un tanto atrapada, sin espacio ni tiempo para estar conmigo misma. Sabia que mi responsabilidad más grande se encontraba dentro de mi, mi responsabilidad más grande crecía con mis cuidados y amor pero no estaba consciente de lo que esto implicaba hasta que la vi por primera vez, si se que fu...
Entre al consultorio de la mano de Santiago, estaba muy nerviosa... El consultorio era muy pequeño tan solo cabíamos la doctora, Santiago y yo. Me descubrí el abdomen, la doctora colocó un gel sobre el y comenzó a hacerme algunas preguntas, las típicas ¿Cuándo fue tu última menstruación? ¿Cuándo fue tu primera relación sexual? ¿Cuándo tuviste tu primer menstruación? Mientras esto ocurría, yo podía ver a mi bebé. La doctora coloco una pantalla frente a Santiago y bueno el podía ver todo lo que la doctora me mostraba, me indico donde estaba su carita, su estomaguito, el fémur, la columna, su cabecita, etc. Que podía decir, las lágrimas me brotaron de los ojos, era mi bebé, mía y de nadie más. La doctora de dijo que por la forma en que estaba acomodada no podía decirme el sexo del bebé, pero la verdad a mi lo único que me importaba es que estaba perfectamente bien, se encontraba completamente sana, de hecho estaba un poco más grande considerando mi última menstruación. Me al...